Domingo, Septiembre 23, 2018
Text Size

Buscador

Síguenos en Google + y encuentra todas nuestras gráficas en la galería

La crisis de los emergentes ¿es algo transitorio o sistemático?

Ratio:  / 2
MaloBueno 

 

 

Los países emergentes están en graves aprietos. Tienen problemas con sus divisas, con su credibilidad y con su entorno macroeconómico. De hecho, el desempeño que han tenido sus economías durante este 2018 es el peor registrado desde la crisis financiera del 2008. El peso argentino, la lira turca y el rand sudafricano son, sin lugar a dudas, las monedas que más se han depreciado. Sin embargo, no son las únicas. El peso mexicano, la rupia indonesa, el real brasileño y el zloty polaco también han sentido los estragos de esta nueva situación. Hay dos circunstancias que potencian este fenómeno de mala racha para los emergentes: la primera es el alza de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed); la segunda se relaciona con la guerra comercial iniciada por Estados Unidos. Sin embargo, hay un problema adicional que se profundiza aún más con el tiempo.

En un mundo en donde los traders están acostumbrados a los altibajos en los mercados y en donde la máxima es comprar cuando los precios son más bajos, cuando creen que tocaron piso, los nervios afloran si los precios siguen bajando sin llegar al punto mínimo. Desde el 29 de enero de este año, el índice MSCI para mercados emergentes no ha hecho otra cosa sino seguir en su tendencia a la baja. En lo que va del año lleva ya una caída acumulada de cerca de 21%. El peor derrumbe lo experimentó en 2016, cuando llegó a hundirse un 35%. Muchos inversionistas ya están liquidando sus tenencias de activos emergentes ante el miedo de que cualquier alza en el índice MSCI no sea sino sólo un rebote en medio de una tendencia generalizada y sostenida a la baja.

Si se suman todos los elementos, da como resultado que los inversionistas estén liquidando de forma masiva sus tenencias en moneda extranjera y se estén yendo al mercado estadounidense, lo que impulsa la demanda del dólar. Existe una relación negativa entre los mercados emergentes, activos de elevado riesgo, y el dólar, un refugio en tiempos de incertidumbre. Ahora el temor fundamental es que se produzca un contagio ya que las pérdidas en un mercado siempre lleva a que los inversionistas vendan en otro en un esfuerzo por maquillar sus pérdidas, lo que genera un círculo vicioso que afecta a otros mercados, incluidos los países desarrollados.

Según datos del Banco de Pagos Internacionales, el alza en el dólar desde abril de este año ha exacerbado los problemas de muchas economías emergentes ya que la deuda denominada en dólares casi se ha duplicado desde 2008, alcanzando los 3.7 billones de dólares. Todo ha generado un ambiente de vulnerabilidad financiera que ha ido escalando cada vez más. Por mencionar sólo alguno, el gobierno argentino ha solicitado en tan solo dos años créditos que alcanzan los 80,000 millones de dólares y, durante el 2017, vendió bonos por más de 2,000 millones. Sin embargo, a medida que la Fed va subiendo las tasas y el dólar se fortalece, las deudas serán cada vez más difíciles de pagar. El problema no sólo se relaciona con la cotización de sus mercados o con el entorno internacional: sus fundamentos macroeconómicos también juegan un papel importante y esto se expresa, precisamente, en el déficit presupuestario, el déficit en cuenta corriente y en el nivel de inflación.

No es ninguna novedad que para los mercados y las principales calificadoras el déficit presupuestario es un problema grave para los países emergentes. Actualmente Egipto (-9.6% del PIB), Brasil (-7%) y Argentina (-5.7%) se encuentran en los tres peores lugares. En este aspecto Argentina ha tratado de lograr avances sustantivos intentando reducir el peso económico de la administración gubernamental. El pasado 3 de septiembre anunciaron la reducción del número de ministerios de 19 a 10, además de que aumentaron los aranceles a las exportaciones y eliminaron los subsidios al transporte.

Otro tema sensible es el déficit en cuenta corriente, donde Turquía (-6.10% del PIB), Argentina (-4.5%) y Sudáfrica (-3.3%) ocupan los tres peores lugares, aunque con características particulares. En Turquía es el sector privado el que ha ido endeudándose fuertemente con el exterior. En Argentina y Sudáfrica el mayor peso cae en el gobierno. Como ya se dijo, el proteccionismo de Trump no augura mejores condiciones y es que, a medida que aumenta el déficit en cuenta corriente, los países emergentes necesitarán ir buscando fuentes de financiamiento externa y, con el endurecimiento de la política monetaria de la Fed, los préstamos en dólares serán cada vez más costosos y peligrosos. Sin embargo, dadas estas condiciones será más fácil para Turquía lidiar con su déficit en cuenta corriente ya que el alza en las tasas hará que las empresas reduzcan sus solicitudes de crédito, además del candado que ha puesto el gobierno turco para endeudarse en moneda extranjera.

El problema será mucho más complicado para Argentina y Sudáfrica, pues como se ha visto, el crédito del exterior es una de la fuentes de dinero más importantes para el funcionamiento del gobierno. Por lo demás, la caída acumulada de 3.4 por ciento en el precio del petróleo en los últimos días no abona en nada a la situación de las economías exportadoras de crudo. Aquellos países que se han preparado para afrontar las vulnerabilidades externas limitando sus préstamos en dólares pueden aflojar un poco su política monetaria. Pero si al déficit corriente se suma el problema de la inflación, la cosa se complica.

Así, otro aspecto importante a considerar son los niveles de inflación, donde una vez más Argentina (31.2%), Turquía (17.9%) y Sudáfrica (5.1%) ocupan los tres peores lugares (Venezuela es un caso aparte, donde las tasas de inflación han alcanzado niveles extraordinarios: 315 por ciento para los alimentos y 1,995 por ciento para el transporte). Ante este problema la respuesta de los tres países ha sido muy diferente. Argentina ha utilizado la receta ortodoxa, elevando la tasa de interés de referencia al 60 por ciento. La posición de Turquía se ha visto afectada por el gobierno de Erdogan que busca influenciar al Banco Central turco para no responder con la subida necesaria: si bien la tasa de referencia se encuentra en 17.9 por ciento, algunos analistas consideran que debería estar en alrededor del 30 por ciento. Sudáfrica, por su parte también tiene problemas internos; la Reserva Federal del país africano está luchando por mantener la autonomía y por ahora no ha respondido muy bien al aumento de la inflación. Ésta ha ido creciendo desde marzo, pasando de 3.8 por ciento a 5.1, según los últimos datos de julio. Por su parte, el banco central ha reducido la tasa de interés pasando de 7 a 6.75 y, finalmente, a 6.5 por ciento. Independientemente de cuál sea la respuesta, las economías emergentes han mostrado problemas en detener el avance acelerado de sus niveles de precios.

Ante toda esta situación quedan varias interrogantes: ¿se trata de una crisis de precios parecida a la del 2016 o estamos en presencia de un gran problema de contagio para el resto de la economía mundial y del colapso de los mercados emergentes? ¿qué receta funcionará mejor, la ortodoxa tipo argentina o la heterodoxa al estilo de Turquía? Sea cual sea la respuesta, México deberá actuar con prudencia y responsabilidad para evitar que los mercados le den, como a Argentina, Turquía y Sudáfrica, boletos de primera fila.

Infografía

Las divisas emergentes ha tenido una mala racha en lo que va de año. El país que ha tenido mayores problemas ha sido Argentina, en donde llevan una depreciación acumulada del 71.73 por ciento. Le siguen Turquía y Sudáfrica. El caso de México es particular: aunque su depreciación acumulada está contenida, en la ultima semana se comportó con mucha volatilidad…

 

Fuente: investing.com, 2018.

… el déficit presupuestal como porcentaje del PIB también es una factor que ha tenido mucho impacto en los mercados y en la posición de las economias emergentes. El peor lugar lo tiene Egipto (-9.6% del PIB), Brasil (-7%) y Argentina (-5.7%). Este último ha aplicado la receta ortodoxa reduciendo el tamaño fiscal del gobierno. Sin embargo, la economía no ha respondido bien…

Fuente: FMI, 2018.

…el tema del déficit por cuenta corriente no pinta nada bien para algunos emergentes. Si bien hay economías que han buscado protergerse, como es el caso de algunos países asiáticos como Singapur o de Rusia, la gran mayoría de los emergentes está en una posición complicada. Los peores lugares lo tienen Turquía (-6.1% de PIB), Argentina (-4.5%) y Sudáfrica (-3.3%).

 

Fuente: FMI, 2018.

… también hay problemas con los precios y, lo más grave, con las respuestas que han dado los bancos centrales. Argentina elevó la tasa de interés a 60%; todo parece indicar que Turquía no la ha elevado lo suficiente quedando en 17.9% y ¡Sudáfrica la ha bajado al 6.5%! Al parecer nada ha funcionado: los tres son los peores lugares.

Fuente: Bancos centrales, 2018.

 

 

 

 

Add comment


Security code
Refresh

Más Leídos

Indices

An error occured during parsing XML data. Please try again.

Hits en Llamadinero

985801 Hits

Nuestros Visitantes

Hoy2302
Ayer2850
Esta Semana11857
Este Mes41919
Total2890315

22-09-2018

Visitantes ahora

Guests : 66 guests online Members : No members online

¡Bienvenido!

Te invitamos a darte de alta o acceder a nuestra red. Puedes hacerlo con tu cuenta de facebook. No utilizaremos tu nombre ni información personal en ningún caso.

  • ¿Olvidaste tu contraseña?
  • ¿Olvidaste tu nombre de usuario?
  • Crear una cuenta

Suscripción




¿Acepta HTML?
Terms and Condition