Domingo, Noviembre 18, 2018
Text Size

Buscador

Síguenos en Google + y encuentra todas nuestras gráficas en la galería

Inglaterra: entre la independencia de Escocia, y los babynomics.

Ratio:  / 2
MaloBueno 

Al viejo continente lo surcan una hidra mitológica que cada vez que le cortan una cabeza renueva en doble sus amenazas de crisis, guerra y caos.

No ha servido el escudo del BCE para hacerle frente a tantas cabezas, ni al trovador ferviente de Mario Draghi le ha bastado su cantaleta de “haremos lo que sea necesario” para calmar a la bestia.

Pero hasta hace muy pocos días a los ingleses, que se sentaban en la mesa de la Unión Europea a tomar el té con aquella alevosía de los que pueden ver la lluvia sin mojarse, les había sonado de  casi hasta cómico todos los problemas que travesaba el viejo continente.

Pero a lo pronto ha venido el espíritu encarnado de William Wallace en Escocia, y el país que actualmente se constituye como una región administrativa del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte (con su propio gobierno autónomo), ha convocado a un referéndum el próximo 18 de septiembre para decidir si Escocia puede ser una nación libre y soberana de una vez por todas.

El conflicto con Escocia.

Como se recordara, el Reino de Escocia y el Reino de Inglaterra, forman al Reino Unido desde el acta de Unión de 1707, pero desde que el Partido Nacional Escocés arrasó en las elecciones parlamentarias del 2011, el gobierno de Alex Salmond ha insistido en que la Unión con Inglaterra ya no sirve para propósito alguno, en especial porque Escocia ha tenido desde hace años la intención de adherirse a la Unión Monetaria de Europa, pero cuyas conversaciones se han estancado desde la crisis de 2008 y la apatía encumbrada de Gran Bretaña por ahondar en el tema.

Así que la semana entrante, al estilo de Crimea, Donetsk y Lugansk, Escocia decidirá si reclama el sueño dorado de William Wallace.

A la luz de este evento, la libra esterlina se ha pulverizado en estos días, y el pánico político cada vez parece mutar en un terror financiero al llevar a la libra a un mínimo de 10 meses frente al dólar, con especial preocupación de que la última encuesta practicada el fin de semana, arrojó un 51% de los votantes a favor del divorcio escocés-ingles.

La preocupación de los inversionistas tiene por lo menos, cinco diferentes aristas que vale la pena mencionar:

Primero. Hay mucha incertidumbre sobre la moneda que usará Escocia. Muchos opinan que el país buscará seguir utilizando la libra esterlina como moneda, lo cual en opinión del controvertido pero afamado premio Nobel de Economía, Paul Krugman sería un completo desastre.

“Tengan miedo, mucho miedo de la independencia” fueron sus palabras en su artículo publicado en el New York Times. “Los riesgos de ir solos son grandes. Tal vez piensen que Escocia puede ser otra Canadá, pero es más probable que termine siendo como España pero sin sol”.

Para Krugman el mantener la libra como moneda en Escocia, significa que el país no puede generar ningún rescate bancario en caso de crisis, lo que la diferencia de Canadá quien tiene su propia moneda. Esto significa que ante cualquier shock adverso, Escocia tendría que enfrentar el ajuste económico con un proceso e deflación (austeridad y recesión), como lo hicieron varios países de Europa durante la última crisis, en vez de generar una devaluación.

Optar por crear su propia divisa, de su parte, puede serle bastante complicado, en especial si su relación comercial empeora tras la independencia, lo que le dificultaría cualquier paridad posible.

Por segundo término. Inquieta el manejo de la deuda que puedan hacer las dos naciones tras la separación.  Mientras que Inglaterra ha asegurado que pagaría todas sus deudas (incluyendo las de Escocia) si el divorcio acontece, Escocia saldría con una deuda aproximadamente de 130 mil millones de libras, lo equivalente al 10% de la deuda pública de Gran Bretaña.

La agencia de calificaciones, S&P, ha comentado que aunque Escocia sería de similar tamaño a Portugal, sería mucho más vulnerable a la crisis, dada su tamaño de deuda la dificultad con la moneda, y en especial su enorme dependencia de los ingresos petroleros.

Y ese es el tercer asterisco de preocupación. Inglaterra, constituida bajo al parámetro actual, es el mayor productor de petróleo en la Unión Europea, pero el 90% de las áreas de explotación pueden ser reclamadas por Escocia, por lo que aquí se tiene que generar un acuerdo histórico para que el divorcio por bienes mancomunados sea un éxito.

En cuarto lugar, preocupa que la independencia de Escocia repercuta de alguna forma no prevista en los negocios financieros. Por ejemplo las firmas con cede en Escocia, y expuestos a la turbulencia de una divisa incierta, la deuda, y escasez de ingresos en la balanza comercial, podrían sufrir una degradación de sus calificaciones crediticias, lo que puede impactar de manera directa en su valor de mercado e incrementarles el costo de la deuda.

El Royal Bank of Scotland y Llods, incluso ha dicho que de ser necesario cambiaría su cede a Inglaterra. Lo que sería una emigración muy fuerte de capitales de Escocia hacia Gran Bretaña, algo que hay que tomar en cuenta si pensamos que el sector bancario de dicho país pesa 12 veces el tamaño de su economía completa, y que incluso empresas como Standard Life, que llevan cerca de 190 años en Escocia, han amenazado con emigrar a la calle de Abbe Road de Londres.

Finalmente, el último rasgo distintivo es que Inglaterra también podría quedar bastante debilitada tras la separación, en un contexto de frágil recuperación económica, y donde hay indicios de empezar con un nuevo ciclo monetario (que Carney está dispuesto a realizar en abril de 2015).

El temor de una bifurcación completa del Reino Unido, ha hecho que incluso David Cameron haya prometido que Inglaterra solicitará su adhesión a la Unión Europea a finales de 2017 (claro si gana las elecciones del 2015), pero hasta ahora todo está en territorio escocés, y los inversionistas por fin han mirado hacia Londres con pocos ánimos.

El babynomic.

Hay una sola cosa que puede frenar estas calamidades que están impactando a Inglaterra ahorita mismo, y es la segunda versión de los babynomics.

Se crea o no, hace poco más de un año la libra esterlina comenzó a apreciarse fuertemente por un hecho totalmente atípico pero que puso de contento a los mercados: Kate Middleton estaba dando a luz al príncipe George, heredero al trono después de William, y el Príncipe Carlos.

Pues bien, los babynomics consistieron en un efecto positivo sobre la libra debido a que el país entero comenzó a generar una producción integral de productos para el nuevo niño de la realeza, entre pijamas, playeras, zapatos para bebes, películas y demás, el príncipe George por si sólo volcó a los mercados que trataban de anticipar un aumento sustancial del consumo en Inglaterra.

Y ha venido como anillo al dedo que nuevamente la duquesa de Cambridge esta otra vez embarazada.

Diversas casas de apuestas, como K. Ladbrokers, están ofreciendo ya la oportunidad de apostar por el género del bebe y su posible nombre. A la cabeza va hasta ahora la apuesta de que será niño y se llamará James, que de hecho era uno de los nombres favoritos de William para el primer bebe.

Otra empresa, Betfair, abrió todo un mercado nuevo denominado “segundo mercado de bebe”, donde las apuestas van a que el cuarto en la línea al trono será niña y que se llamará Victoria.

En suma, todos estos eventos van acumulando cerca de 1.5 millones de libras esterlinas, y ya están haciéndose apuestas subsecuentes sobre el color del pelo o su futura carrera. Algunos personajes más creativos incluso, ya están innovando con proyectos de derivados que tomen como subyacente las apuestas iníciales, creando un arsenal de dinero, dónde antes sólo existía humo.

De acuerdo con estas empresas, la gente en Londres esta fascinada con el nuevo bebe y hay apuestas de todo tipo, y desde hace mucho tiempo. Por ejemplo 587 personas predijeron que la pareja anunciaría de su segundo hijo en 2014, y por ahora ya se han forrado de ganancias.

Pero no son sólo las apuestas las que ya traen incorporado el babynomic. La industria del alcohol también está incrementando sus ventas debido a la gran demanda de botellas de licor y Chanpagne que conjunta la celebración. De hecho se estima que con el nacimiento del nuevo bebe se hagan estallar 3 millones de botellas y vino espumoso, lo que está animando el consumo doméstico.

El Centro de estudios Retail Research de Inglaterra, estima que tan sólo el pasado verano hubo 80 millones de libras esterlinas gastadas en juguetes y recuerdos relacionados con el bebe real (es decir por celebración del primer año del Príncipe George).

La realeza es un tema muy importante no sólo para Inglaterra, sino irónicamente también para Escocia. De hecho, diversos políticos buscaron en recordarle esta semana a la reina Isabel II que ella había sido condecorada en 1977 como la Reina del “Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte”, y que por lo tanto debería desconocer el referéndum escocés y llamar a la unión.

Los apremios han sido tantos, e influyen tanto en el electorado, que el propio Alex Salmond anunció ayer que Isabel II seguiría siendo la reina de Escocia aunque esta se declarase independiente.

Faltaría ver que eso incluya seguirle tributando a la corona para la manutención del príncipe George y del nuevo integrante de la realeza, que a decir verdad, no es nada barato.

Isabel II por lo pronto ha afirmado que el referéndum es un asunto “de escoceses”, y se ha mantenido neutral ante la disputa, mientras que David Cameron planea una reunión de acercamiento con Escocia esta semana.

Así que sí, William Wallace anda por ahí, de cerca, tirando muros, aventando espadas, y llamando a la independencia, pero una independencia sin renunciar a la moneda ni a la realeza de Inglaterra, la cual va planteando cara al movimiento atiborrado de los mercados a través de un nuevo bebe.

“Es el Kate-efecto” dicen por ahí, porque la duquesa posee una sonrisa de midas que puede hacer flotar a la libra en cuánto le guiñe un ojo. Habrá que verlo entonces.

Add comment


Security code
Refresh

Más Leídos

Indices

An error occured during parsing XML data. Please try again.

Hits en Llamadinero

1186157 Hits

Nuestros Visitantes

Hoy2523
Ayer3123
Esta Semana17188
Este Mes45298
Total3021190

17-11-2018

Visitantes ahora

Guests : 52 guests online Members : No members online

¡Bienvenido!

Te invitamos a darte de alta o acceder a nuestra red. Puedes hacerlo con tu cuenta de facebook. No utilizaremos tu nombre ni información personal en ningún caso.

  • ¿Olvidaste tu contraseña?
  • ¿Olvidaste tu nombre de usuario?
  • Crear una cuenta

Suscripción




¿Acepta HTML?
Terms and Condition