Domingo, Noviembre 18, 2018
Text Size

Buscador

Síguenos en Google + y encuentra todas nuestras gráficas en la galería

Previa del BCE: se acumulan las presiones para Draghi y se vera forzado a actuar pronto

Ratio:  / 1
MaloBueno 

Mañana se da a conocer la decisión de Política Monetaria del BCE, donde el Presidente Mario Draghi ha aventajado al mercado durante la pasada reunión de noviembre cuando decidió llevar la tasa overnight al nuevo límite histórico de 0.25%, una táctica del todo aludida con anterioridad, pero que después de todo generó bastante sorpresa para los mercados que esperaban que la autoridad aguantase un poco más antes de tirar del gatillo.

Lo cierto es que Draghi ha corrido con premura últimamente, primero porque fue precoz al decir que la zona del euro ya colindaba muy lejos del peligro de crisis, y segundo porque con este error, y la reticencia de algunas variables por ajustarse favorablemente (como la inflación y el empleo), terminó por lanzar un salvavidas en época de fiesta para los mercados. Así que con menos armas para enfrentar los mismos problemas, vendrá Draghi mañana, quien ya ha anunciado que usará de todas las herramientas que disponga el BCE para llegar a su objetivo.

Recordemos que a diferencia de la Fed, el BCE es una institución enmarcada bajo estrategias de credibilidad puras, cuyo objetivo único y primordial es la estabilidad del euro a  través de la estabilidad de precios, y que sigue como objetivo una inflación a 2% anual, la cual está muy lejos de ser alcanzada por la dinámica económica que ofrece actualmente Europa.

De hecho, si hacemos mayor memoria, recordaremos que es la inflación lo que inquieta a Draghi, quien vendió el Mecanismo de Estabilidad Europea en 2012 al resto de los europeos, como un mecanismo para alcanzar su meta inflacionaria, pero que se ha visto frustrada en la medida en que los recursos del Fondo de Estabilidad quedaron ociosos. En suma, algunos economistas esperan que Draghi genere una nueva ofensiva a partir de mañana, y para saber si esto será así, existen tres principales factores que serán de peso:

Inflación o deflación.

Actualmente la inflación general de la eurozona esta en 0.7% a/a, y ha seguido una tendencia decreciente desde agosto de 2012, y está muy cerca del proceso de deflación que se registró durante la crisis financiera (de junio a octubre de 2009), al tiempo que la inflación subyacente también se ha debilitado considerablemente y lleva nueve meses seguidos estrechándose hacia el nivel mínimo.

Los precios que más se han golpeado están vinculados al sector de energía (-1.2% estimado), y están muy correlacionados no sólo con la  débil demanda de Europa sino también con la desaceleración de China, lo que es probable que perdure para el resto de 2014, lo cual ha llevado a la propia Christine Lagarde a levantar más de una vez las cejas, y señalar que existe un riesgo muy marcado por la baja inflación global.

“El riesgo a la actividad económica está asociado a una muy baja inflación en las economías avanzadas, en especial en la zona del euro” estableció el FMI dentro de sus proyecciones de 2014.

El riesgo es evidente, porque de detenerse el crecimiento, o de mermarse la insípida actividad económica que mantenemos actualmente, podría producirse un shock negativo sobre la demanda que convertiría a esta época de bajos precios, en un periodo deflacionario, y para Europa el fenómeno sería una calamidad brutal, dado que aún existen varias economías con dificultades de deuda, y un proceso deflacionario provoca que los pasivos de los gobiernos aumenten. Lo que es el peor binomio que una economía puede tener (deflación + deuda).

Debilidad en el crecimiento.

En términos generales, se espera que la economía global crezca más este año en relación a lo observado en 2013, y esto incluye a Europa, la cual nos contento en enero al sumare siete meses segundos con un PMI estable (por arriba de los 50 pts), y al alcanzar las 54 unidades.

Pero aún existen señales muy claras de debilidad en la eurozona. Hoy por ejemplo el eurostat publicó los datos de las ventas al menudeo para el mes de diciembre, las cuales cayeron en 1.6% en su variación mensual, y 1.0% a tasa anual, al tiempo que el promedio de ventas del año se deprimió en 0.9%, lo que adelanta claramente que existe un proceso de desaceleración en el consumo al tener la tendencia de corto plazo por debajo de la de largo, y ambas en contracción, aunado a que la confianza de consumidor mantiene una contracción de 16 puntos (aunque menor a la del dato previo de 18 unidades).

El dato de ventas minoristas se acompaña también de que el IB al tercer trimestre sigue en negativo (-0.3% a/a), y todavía vulnerable, en especial porque la mayor destrucción de capital humano se vivió en el viejo continente, y la tasa de paro sigue preñada a las 12 unidades, mientras que el paro juvenil llega hasta el 23.8% de lo equivalente a la PEA, un dato que preocupa no sólo a Draghi, sino a Europa en su conjunto porque estamos hablando de una generación perdida.

 

El Sell-off del mercado.

Finalmente, otra preocupación que debe rondar la mesa del BCE, es que el apetito por el riesgo (sobre todo de esas economías periféricas de Europa que también son emergentes), está siendo apabullado de una manera brusca por los inversionistas hoy en día, reflejando las grandes inquietudes que tiene el capital por la fragilidad económica. Lo que viene a cuento porque desde que inicio el año, el índice del miedo (coloquialmente hablando) ha trepado en casi seis unidades, lo que señala que los inversionistas han adquirido mayor cantidad de opciones put en el mercado para coberturarse por una corrección más profunda de la que llevamos.

Esto es peligroso, porque la mayor aversión al riesgo incrementa la sensibilidad de los portafolios en el mercado, y cualquier indicio (por minúsculo que pareciese) de agotamiento en las economías, puede vaticinar movimientos tanto bruscos como fugaces.

En esta situación, los bancos de Europa, que son los grandes beneficiados del ciclo de expansión monetaria que hemos vivido desde 2007 (cuando la Fed bajo por primera vez la tasa de descuento, y posteriormente la fedge funds), pueden ser mucho más cautelosos a la hora de generar prestamos a los hogares y negocios de Europa, provocando que la salida de la recesión tome un mayor tiempo.

Encima hay que observar que la tasa overnight de Europa cotizo en el mercado en 0.35% durante enero, lo que es 10 puntos base arriba del objetivo de Draghi, lo que quiere decir que la transmisión de la Política monetaria no está funcionando ni siquiera durante el tramo corto de la curva.

Ni que decir del bono de Europa a 10 años, que tras la baja de la tasa de referencia en noviembre, no se inmutó de las 1.7 unidades y que el mes pasado llego cerca de los 2 puntos porcentuales ante el estrés que genera el tapering. Lo que de todas afecta la política de refinanciamiento que ofrece el BCE.

Así que con las cosas como están, con la tendencia de algunas variables, y con la incertidumbre del mercado, esta Europa aún está lejos de alcanzar su “vivieron felices para siempre”. Y Draghi es consciente de ello.

¿Qué opciones le quedan?, pues varias cartas. Una es recortar otra vez la tasa clave en 15 pbs. y dejarla finalmente en 0.10%, a ver si con ello anima las cosas. La otra es activar su propio “QE” (cosa que no se ha hecho), y que Draghi promueva la compra de paquetes de préstamos concedidos a empresas y familias, o que se le ocurra alguna otra especie de relajamiento sobre compras de largo plazo.

Para mañana, ambas ideas las descartamos, y creemos que volver a tirar de la tasa de referencia animará poco las cosas, con la volatilidad que rinde hoy dentro de los mercados, así que la magia tendría que venir de un nuevo programa de es títulos, pero aquí hay dos impedimentos: 1) que es expandirse cuando el resto de las economías está buscando contraer la ola de liquidez  (que puede meritar una extrañeza para el flujo del capital); y 2) que la actual ley que rige al BCE impide que este pueda realizar compras dentro del mercado primario como lo hace la Fed o el BoJ, lo que limita la intervención por un QE. Además de que su lanzamiento podría ser obstruido por los ortodoxos que observen una falla en la estrategia de credibilidad de Draghi en seguir un único objetivo.

Por tanto, no esperamos que Draghi pueda lanzar mayores estímulos desde mañana, pero su mensaje dará pauta para saber si buscará meter mayor carbón al fuego este 2014.

Add comment


Security code
Refresh

Más Leídos

Indices

An error occured during parsing XML data. Please try again.

Hits en Llamadinero

1187014 Hits

Nuestros Visitantes

Hoy86
Ayer2889
Esta Semana17640
Este Mes45750
Total3021642

18-11-2018

Visitantes ahora

Guests : 121 guests online Members : No members online

¡Bienvenido!

Te invitamos a darte de alta o acceder a nuestra red. Puedes hacerlo con tu cuenta de facebook. No utilizaremos tu nombre ni información personal en ningún caso.

  • ¿Olvidaste tu contraseña?
  • ¿Olvidaste tu nombre de usuario?
  • Crear una cuenta

Suscripción




¿Acepta HTML?
Terms and Condition