Martes, Octubre 16, 2018
Text Size

Buscador

Síguenos en Google + y encuentra todas nuestras gráficas en la galería

¿Es AMLO el que mueve al peso? Más parece la tasa de 10 años de EU y el TLCAN

Ratio:  / 1
MaloBueno 

Éste es el texto íntegro de nuestra última colaboración en Excélsior, el cual puede leer también en la edición impresa de dicho diario, en las páginas de Dinero, en la sección de Economía a Detalle, o en el siguiente link de Dinero en Imagen.

Hoy los inverionistas estarán pendientes de una sola cosa en México: ¿cómo reaccionarán los mercados al debate presidencial de ayer, sobre todo el peso mexicano? Hasta ahora la incertidumbre electoral no parece haber sido un factor de nerviosismo para los inversionistas. Lo que ha movido al peso mexicano a lo largo de este 2018 han sido, sobre todo, dos factores: uno, las expectativas de que habrá un final feliz en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); y dos, la evolución de las tasas de largo plazo en Estados Unidos.

Las elecciones, por tanto, no han sido aún un elemento que haya impactado mucho a los mercados mexicanos. Su relevancia se ha mantenido en una discreta sombra. Quizás la fecha de las elecciones estaba aún demasiado lejos. O a lo mejor se pensaba que realmente nada estaría del todo dicho hasta que aconteciera el primer debate entre los candidatos presidenciales. Para muchos, el encuentro televisivo de ayer podía convertirse en un parteaguas rumbo al primero de julio, capaz de trastocar de manera fundamental las intenciones de voto del electorado mexicano y definir las preferencias de voto de un gran ejército de indecisos.

Muchos intutían que el debate se convertiría sería una lucha encarnizada de todos contra el candidato puntero en las encuestas, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para derribarle de su puesto de favorito. Su apuesta era que sus rivales lo exhibirían como un candidato intransigente, que su oposición al Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México lo delata como un enemigo de la clase empresarial, y cuyo programa económico, con un gran sesgo social, es imposible de financiar si crear un gran agujero en las cuentas públicas y romper con el equilibrio macroeconómico.  

Según escribimos esto no sabemos si esas expectativas se cumplieron, si realmente el debate presidencial fue lo decisivo que algunos anticipaban. Por lo general, los debates raramente logran voltear de forma determinante las tendencias electorales, más en esos formatos con muchos candidatos en el que todos se están cuidando las espaldas. No lo logró Hillary Clinton en Estados Unidos pese a vapulear a un torpe Donald Trump. Más fácil sería si fuera un cara a cara, como en el debate (ese sí decisivo) entre Emmanuel Macron y la candidata de ultraderecha  Marine Le Pen en las elecciones presidenciales de Francia.

Por eso la jornada de hoy será fundamental para los mercados mexicanos. En caso de que AMLO logre escapar del debate sin grandes magulladuras, se verá realmente qué tanto temen los inversionistas al candidato de izquierda, el de menos pedigrí capitalista, el que más desencanto despierta entre los corrillos financieros. Si los mercados mexicanos amanecen hoy nerviosos, querrá decir que el factor electoral sale de la sombra en la que se ha mantenido escondido y pasa a convertirse en otro elemento decisivo para la evolución del peso. Pero si hoy despiertan con el ánimo tranquilo, significará que quizás el mercado no teme tanto a AMLO como muchos inversionistas creen.

De todas maneras, habrá de diseccionarse al peso mexicano con sumo esmero. Es cierto que al final de la semana pasada, el peso se vio zarandeado. Fue, en concreto, a partir del jueves. Sólo en esa jornada el peso se derrumbó un 2.0%, y fue la peor divisa del mundo. El viernes el peso prosiguió su tendencia de depreciación y se debilitó un 0.5% adicional. En consecuencia, en la semana, el peso se despeñó un 2.62%, una semana fatal para la divisa. Muchos lo atribuyeron a la publicación de la encuesta Mitofsky el jueves, la cual afianzaba a AMLO como líder en las preferencias electorales, y al nerviosismo de los inversionistas antes del debate del domingo. Ahora bien, si ese fue el factor fundamental que movió al peso al final de la semana pasada no es fácil de discernir.

Para empezar, el miércoles se publicó otra encuesta de mucha influencia en el mercado, la del diario Reforma. Y el peso mexicano ni se inmutó. De hecho coqueteó, en sus cotizaciones intradía, con niveles inferiores a los 18 pesos por dólar. Dicha encuesta era abrumadora: a la pregunta de por quién votaría si la elección fuera hoy, AMLO se fortalecía de 42% en febrero a 48% en abril, en tanto Ricardo Anaya, del Frente por Mexico, descendía  de 32% a 26% y el priísta José Antonio Meade quedaba sin cambios en 18%. La lectura fue que los ataques del PRI sobre Anaya para desbancarlo del segundo lugar habían sido capitalizados por AMLO. Así visto, con casi el 50% de los votos, ni un súperfrente antiAMLO que aglutinara a todos sus rivales podría derrotar al tabasqueño. ¡Eso sí debió generar pánico!. Sin embargo, ese día, el peso mexicano se movió con una pasmosa tranquilidad.

Por otro lado, la sacudida del jueves y el viernes no fue exclusiva del peso mexicano, sino que fue algo generalizado. La correcta interpretación no fue que el peso mexicano se hundiera debido a la tensión electoral, sino que el dólar se disparó contra todas las divisas del mundo por otro de los factores que mueven al peso y al resto de los mercados globales: las tasas de largo plazo de Estados Unidos.

Este elemento no es nuevo y ya generó turbulencias en los mercados a inicios de febrero. Pues bien, la semana pasada la tasa de 10 años de Estados Unidos brincó de 2.83% a 2.96%. Ese virulento aumento, de 13 puntos base, rompió el máximo de febrero de 2.95% y se acercó peligrosamente al nivel psicológico de 3%, un nivel que no toca la tasa estadounidense de largo plazo desde finales de 2013. Muchos gurús del mercado, incluyendo al carismático Jeffrey Gundlach de DoubleLine Capital, han advertido que en caso de que la tasa de 10 años rompa el 3.0%, no sólo el peso mexicano o las divisas globales se atormentarían, sino también los mercados de bonos y las bolsas mundiales. Y algo de eso sucedió al final de la semana pasada.

Como decimos, no sólo el peso mexicano sufrió la semana pasada. De las 16 principales divisas del mundo, todas se depreciaron contra el dólar salvo tres: el real brasileño, la corona sueca y el won surcoreano, que la libraron por los pelos. El real brasileño, la mejor divisa la semana pasada, apenas avanzó un 0.4%. Pero la masacre fue generalizada: el dólar neocelandés se hundió un 2.1%, la libra esterlina un 1.6%, el franco suizo un 1.3% y la otra divisa socia del TLCAN, el dólar canadiense, un 1.1%. En Latinoamérica, el peso colombiano, otra divisa que había destacado por su fortaleza este año, se deprimió un 1.8%. Que el dólar brilló se ve en el Índice del Dólar Spot de Bloomberg: en la semana avanzó un 1.0%, su mayor ganancia semanal desde diciembre del año pasado.

La depreciación de las divisas ante el aumento de las tasas en Estados Unidos también presionó al alza las tasas de los bonos en los mercados internacionales. Y en Wall Street, tras iniciar la semana con tres jornadas de firmes ganancias impulsado por los reportes corporativos, las bolsas cayeron con fuerza al final de la semana atemorizados por la tasa de 10 años.

Por tanto, atentos hoy al peso mexicano y qué factor realmente lo está moviendo. Quizás hoy sepamos cuánto teme, en verdad, el mercado a AMLO. Pero sin perder de vista que la renegociación del TLCAN y la tasa de 10 años de Estados Unidos también pueden zarandear al peso, y que fue éste último factor lo que la semana pasada desquició no sólo al peso, sino a todos los mercados globales.

Para ver más, lea La caída del peso, ¿de vera fue AMLO? Mejor volteen a la tasa de 10 años de EU. 

INFOGRAFÍA

La semana pasada fue pésima para el peso mexicano: la divisa perdió un 2.6%. Sin embargo, fue una tendencia generalizada. Casi todas las principales divisas del mundo perdieron terreno con la salvedad de tres. Divisas potentes en este 2018 como la libra esterlima o el peso colombiano también sufrieron un notable descalabro… 

Fuente: Bloomberg

… algunos analistas atribueron la debacle del peso mexicano, que aconteció entre el jueves y el viernes, al nerviosismo electoral luego de la encuesta Mitofsky publicada el jueves y el nerviosismo ante el debate presidencial de ayer domingo. Sin embargo, el miércoles, la encuesta de Reforma no inmutó al peso mexicano…

Fuente: Reforma y Encuesta Mitoksky

--- al parecer, más que la causa electoral, la caída del peso mexicano estuvo asociada al aumento virulento de la tasa de 10 años en EU, que tocó un máximo desde finales de 2013 y amenazó con romper el nivel psicológico de 3%, un nivel que varios analistas han predicho que generaría turbulencias en los mercados globales…

Fuente: Bloomberg 

… ese aumento de tasas en EU hizo que el Índice del Dólar Spot de Bloomberg, que mide el dólar frente a las 10 principales divisas del mundo, se fortaleciera un 1.0% la semana pasada, su mayor ganancia desde diceimbre. Pero además presionó al alza las tasas de los bonos globales y rompió la racha de ganancias en Wall Street.

Fuente: Bloomberg

 

Add comment


Security code
Refresh

Más Leídos

Indices

An error occured during parsing XML data. Please try again.

Hits en Llamadinero

1061770 Hits

Nuestros Visitantes

Hoy843
Ayer2056
Esta Semana2899
Este Mes34471
Total2943188

16-10-2018

Visitantes ahora

Guests : 52 guests online Members : No members online

¡Bienvenido!

Te invitamos a darte de alta o acceder a nuestra red. Puedes hacerlo con tu cuenta de facebook. No utilizaremos tu nombre ni información personal en ningún caso.

  • ¿Olvidaste tu contraseña?
  • ¿Olvidaste tu nombre de usuario?
  • Crear una cuenta

Suscripción




¿Acepta HTML?
Terms and Condition