Martes, Septiembre 25, 2018
Text Size

Buscador

Síguenos en Google + y encuentra todas nuestras gráficas en la galería

El peso tendrá sus ojos en la ronda del TLCAN de Montreal. ¿En qué se puede avanzar?

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Otra ronda, y ésta es la sexta, de negociaciones para revisar el Tratado de Libre Comercio (TLCAN) o darlo por terminado. Ésta se celebra en Montreal y llega en un momento delicado. Por un lado, en la medianoche del viernes, y luego de que en el Senado de Estados Unidos no se lograra un acuerdo para aprobar una resolución temporal de continuidad del gasto para financiar las actividades gubernamentales, el gobierno de Estados Unidos tuvo que cerrar sus puertas. Eso puede alterar algunos planes estadounidenses, entre ellos que la comitiva que viaje a Montreal sea más delgada de lo inicialmente pensado. Pero además, coincide con el Foro de Davos. Y eso hará que se produzca como una reunión paralela, pues mientras en Montreal se reunirán los funcionarios de segundo rango, en Davos se pueden encontrar los jefes negociadores: el representante de comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer; la ministra de Asuntos Exteriores canadiense, Chrstya Freeland; y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo.

La ausencia de los grandes jefes hizo que las fechas de la reunión se tuvieran que ampliar. El Foro Económico Mundial concluye el día 26. Y dada la importancia que ha cobrado la ronda de Montreal, se consideró de crucial importancia que se cerrara con una conferencia de prensa ministerial de los grandes jefes. Para facilitarles la llegada desde Davos y concederles tiempo para analizar el rumbo de las negociaciones, el cierre de la ronda, previsto originalmente para el día 28, se amplió al 29. Esa peripecia denota el interés de que la ronda se cierre con algún avance. Y no es para menos: en breve entraremos, debido a las elecciones mexicanas, en un período sensible en términos políticos, y ha llegado el momento de tomar una decisión.  

Inicialmente, se esperaba que en marzo se cerrara la negociación. Ahora esa fecha se ve inviable. Y más allá de marzo, no hay nuevas rondas agendadas. En consecuencia, el presidente Donald Trump tendrá tres opciones: iniciar el proceso para terminar el TLCAN, tal y como amenazó de nuevo la semana pasada; ampliar las rondas de negociaciones; o conceder una pausa hasta que pasen las elecciones mexicanas.

En el interés de todos, incluyendo a Estados Unidos, está el que las negociaciones no se rompan. Cada vez más se percibe la amenaza estadounidense de acabar con el TLCAN como una estrategia para forzar alguna concesión de sus otros dos socios. Trump ha dicho que quiere un buen acuerdo, es decir, que quiere un acuerdo a su gusto o un “Acuerdo Trump”, y en Montreal se puede mostrar algún avance en algunos de los temas en conflicto. Veamos en qué punto se encuentran las negociaciones.   

En un principio, el principal escollo para lograr algún avance no es México, sino Canadá. Quizás el punto de la negociación más complicado ahora mismo es el llamado Capítulo 19, el cual regula las disputas sobre “dumping” y subsidios ilegales. En caso de que un país detecte ese tipo de prácticas, puede establecer impuestos y tarifas compensatorias como medida “antidumping”. Pues bien, Estados Unidos ha sido, históricamente, el gran perdedor en la aplicación del Capítulo 19, sobre todo frente a Canadá, por lo que propone su eliminación y que los socios se sometan a las decisiones de las cortes estadounidenses.

Precisamente, Estados Unidos y Canadá traen estos días fuertes roces sobre este tema. El gobierno de Justin Trudeau se ha quejado ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por los procedimientos “antidumping” y los derechos compensatorios de Estados Unidos aplicados, no sólo a Canadá, sino también a otros países como México, China, Japón, o Alemania, sus principales socios comerciales. Y al final de la semana pasada apeló, recurriendo al Capítulo 19, la decisión de Estados Unidos de imponer tasas “antidumping”  sobre los aviones Bombardier CSeries (un derecho del 300%) y la madera de construcción. Por otro lado, Canadá insiste en tratar temas que Trump considera irrelevantes y que sólo generan distracción, como nuevos capítulos relativos a la igualdad de género o reforzar los medioambientales. Por tanto, las relaciones bilaterales están tirantes entre Estados Unidos y Canadá, y la Casa Blanca acusa a la administración canadiense de falta de cooperación y buena voluntad.  Por tanto, el papel de Canadá en esta ronda, que además juega en casa, será crucial. Si él cede, puede haber avances. Pero si se enroca, México se verá arrinconado a alinearse con Canadá.  

Porque, en efecto, México se ha mostrado más flexible. Su punto más delicado, ahora mismo, es el de los estándares laborales. Estados Unidos (y también Canadá) ve inexcusable que mejoren las condiciones laborales en México con el fin de detener el trasvase de fábricas al sur del río Bravo. En ese sentido, en la Casa Blanca ha generado ruido un proyecto de ley en México que se debatirá en el Congreso a partir de febrero que interpretan busca debilitar a los sindicatos y el poder de negociación de los trabajadores mexicanos, lo que podría repercutir en menores salarios para los trabajadores. Por otro lado, México sostiene que esto es sobre comercio y no se debe interferir en las normas laborales de cada país. Sin embargo, la realidad es que México es de los pocos países del mundo donde el salario real se ha deprimido. Según la Organización Internacional del Trabajo, mientras en Canadá, el salario promedio real se ha incrementado un 8.8% entre 2006 y 2015, y en Estados Unidos un 5.4%, en México ha contraído un 14%. Pero se ve mucho peor si se compara con la evolución del salario promedio real entre los países emergentes del G-20: en ese mismo período, el salario se ha más que duplicado en China, y en la India ha crecido un 60%. En el resto de emergentes (Turquía, Rusia, Sudáfrica Brasil) lo ha hecho entre un 20% y un 40%. En ese grupo, el contraste de México es aún mucho peor: si alguien no ha sentido los beneficios del TLCAN, es el trabajador mexicano.

En otros puntos contenciosos, sí hay más apertura al diálogo. Es el caso de las reglas de contenido, sobre todo referentes al sector automotriz. Actualmente, la regla dice que el 62.5% de los componentes de un vehículo deben proceder de la región de Norteamérica. La nueva regla que quiere imponer Trump es que el contenido regional sea del 85%, y que Estados Unidos, en lo particular, aporte el 50%. En esos porcentajes puede haber margen de negociación, y un alto funcionario mexicano habló de un 70% de contenido regional (sin mencionarse nada sobre el contenido específicamente estadounidense). Pero sobre todo, México y Canadá proponen que se actualicen los mecanismos para detectar el origen del input y ampliar la definición de lo que considera contenido norteamericano en un vehículo, como el acero y el aluminio producido o, con las nuevas tecnologías, la investigación y desarrollo para producir software para autos.

En lo que se refiere a la cláusula de terminación automática del acuerdo cada cinco años en caso de que algún socio no ratifique su continuación, la contrapropuesta es someter el Tratado a una revisión, pero sin que implique su rompimiento.

Por tanto, hay algunos espacios para mostrar avances, quizás los suficientes para que Estados Unidos no se levante de la mesa. Trump dio a entender que sería flexible, y que un acuerdo podría demorarse hasta después de las elecciones de México. Una encuesta de Reuters mostraba que de 45 economistas entrevistados, sólo 4 afirmaron que el TLCAN se acabaría, y el peso, pese a las amenazas de Trump, prosiguió su ruta de ganancias.

INFOGRAFÍA

Varios puntos contenciosos hay para la reunión de Montreal. Canadá, quien es visto por Trump como un país inflexible, defenderá el Capítulo 19. Y México sentirá la presión de sus dos socios para mejorar los estándares laborales e incrementar los salarios. México es el país del G-20 que más ha visto caer el salario promedio real entre 2006 y 2015, algo que contrata con el comportamiento de los países emergentes… 

 Fuente: Elaboración de Llamadinero.com con datos de Organización Internacional del Trabajo

 

… otro punto delicado es el del contenido regional y estadounidense en el sector automotriz. Canadá y México han flexibilizado su postura. Altos funcionarios de México y empresarios del sector automotriz consideran el 85% inviable, pero estimaron que podría negociarse un 70%. El ratio de 62.5% de la actualidad es de los más altos en relación a otros Tratados. Pero no aceptarán el 50% específicamente de EU…

Fuente: Bloomberg

 

… en la ronda de Montreal será crucial lograr algún avance para que las pláticas continúen en una coyuntura políticamente más sensible, con las elecciones de México de julio. Trump ha mandado mensajes de todo tipo, pero los analistas consideran que sus amenazas son una táctica negociadora. De una encuesta de Reuters entre 45 analistas, 41 consideraron que no se rompería el TLCAN…. 

Fuente: Reuters

 

… el peso mexicano, el mejor barómetro del mercado para medir los riesgos de un rompimiento del TLCAN, se ha apreciado durante siete días consecutivos luego de que Trump dejara entrever que sería más flexible y que una solución podría alcanzarse tras las elecciones de México. Los tuits agresivos de la semana pasada no pegaron al peso, que ha ganado un 5.5% en 2018 y si todo sale bien en Montreal, podría seguir fortaleciéndose. 

Fuente: Bloomberg

 

 

 

Add comment


Security code
Refresh

Más Leídos

Indices

An error occured during parsing XML data. Please try again.

Hits en Llamadinero

993094 Hits

Nuestros Visitantes

Hoy28
Ayer2317
Esta Semana2345
Este Mes47318
Total2895714

25-09-2018

Visitantes ahora

Guests : 92 guests online Members : No members online

¡Bienvenido!

Te invitamos a darte de alta o acceder a nuestra red. Puedes hacerlo con tu cuenta de facebook. No utilizaremos tu nombre ni información personal en ningún caso.

  • ¿Olvidaste tu contraseña?
  • ¿Olvidaste tu nombre de usuario?
  • Crear una cuenta

Suscripción




¿Acepta HTML?
Terms and Condition