Viernes, Marzo 22, 2019
Text Size

Buscador

Síguenos en Google + y encuentra todas nuestras gráficas en la galería

El flojo PIB de EU, la Fed y la reacción de los mercados

Ratio:  / 0
MaloBueno 

El crecimiento de la economía estadounidense fue, en el segundo trimestre, mucho más débil de lo previsto. Su expansión apenas fue de 1.2%, muy por debajo del crecimiento de 2.5% que estimaban los analistas. No sólo decepcionó la tasa de crecimiento del segundo trimestre, sino que el primer trimestre, cuya debilidad ya era preocupante, se revisó a la baja de 1.1% a 0.8%. Con esto, el crecimiento promedio para la primera mitad del año sólo es de 1.0%, lo que complica cualquier plan para elevar las tasas de interés este año.

El dato, aun así, fue mixto: el consumo se expandió a un ritmo formidable, pero la inversión, tanto fija como en inventarios, vino muy floja y debilitó al PIB. El hecho de que se liquidaran inventarios a un fuerte ritmo puede significar que, en la segunda mitad del año, se convierta en un factor de crecimiento en caso de que el consumo permanezca elevado y los empresarios inviertan en acumular stocks para satisfacer la demanda. Cosa distinta es la inversión fija, sobre todo no residencial, donde se percibe cierto temor de los empresarios ante un entorno económico complejo e incierto. Es por eso quizás que la Fed dice que percibe riesgos a la baja sobre la economía, aunque hayan disminuido.

El consumo se aceleró en línea con lo esperado: pasó de 1.6% en el primer trimestre a 4.2% en el segundo. Eso significó que el componente de consumo, que representa en torno a un  del PIB, aportó 2.8 puntos porcentuales al PIB. El número por tanto, podría haber sido muy bueno si el resto de la economía hubiera colaborado, pero no fue así, sobre todo el rubro de inversión.

La inversión fija bruta se hundió un 9.7%, resultado tanto de la contracción de la inversión fija residencial y no residencial, como de la brutal liquidación de inventarios. La inversión fija bruta se ha contraído en los tres últimos trimestres, en una marcada tendencia de deterioro (-2.3% en el cuarto trimestre de 2015, -3.3% en el primero de 2019 y -9.7% en el segundo de 2016).

La inversión fija se redujo un 3.2%, la peor contracción en siete años, al caer tanto la inversión residencial (-6.1%), algo que no sucedía desde el primer trimestre de 2014 y que contrasta con la fortaleza observada en los indicadores de vivienda, como la no residencial (-2.2%). En la no residencial, el componente de estructuras, que se refiere a la inversión en fábricas, malls, oficinas, se hundió un 7.9% mientras que la inversión en equipo se redujo un 3.5%. La caída de 3.2% en la inversión fija restó 0.5 puntos porcentuales al PIB.

Por otro lado, la fuerte liquidación de inventarios restó 1.2 puntos porcentuales adicionales. Los stocks se recortaron en 8,100 millones de dólares, la peor caída desde el tercer trimestre de 2011. En conjunto, ambos componentes significan que la inversión fija bruta extirpara 1.7 puntos porcentuales al PIB.

Por otro lado, la política de responsabilidad fiscal hizo que ambos niveles de gobierno, tanto el federal como el estatal, fueran cautos a la hora de gastar. En consecuencia, el gasto de gobierno se redujo un 0.9%, lo que restó 0.2 puntos porcentuales adicionales al PIB. El sector externo, finalmente, registró un ligero incremento en las exportaciones y una reducción magra en las importaciones, por lo que fue el otro componente que aportó crecimiento al PIB, con 0.2 puntos porcentuales.

Por tanto, el comportamiento del PIB del segundo trimestre se explica por la fortaleza del consumo y una fuerte debilidad de la inversión, sobre todo la liquidación de inventarios, lo cual puede convertirse en un factor de crecimiento durante la segunda mitad del año. El PIB final, esto, el PIB excluyendo inventarios, y que es un buen indicador sobre la fortaleza subyacente de la economía, registró un crecimiento de 2.7%, una sustancial mejora respecto a la tasa de 1.1% del primer trimestre.

Pero de momento lo que sabemos es que el crecimiento de la primera mitad del año fue débil, y que la ansiada reactivación de la economía en el segundo trimestre no aconteció al contrarrestar la recesión de la inversión el dinamismo del gasto del consumidor. Y eso ha tenido un impacto claro en el mercado. Los futuros de los fondos federales volvieron a recortar las probabilidades de un alza de este año, lo mismo que sucedió tras la reunión de la Fed.

El martes, antes de la decisión de la Fed, los futuros descontaban un aumento de tasas para la reunión de septiembre con una probabilidad del 29%, y para la reunión de diciembre con el 50%. Hoy, tras la reunión de la Fed y luego del dato del PIB, esas probabilidades se han reducido a un 18% y a un 36% respectivamente.

Eso, por supuesto, ha ayudado a mantener el buen tono de los mercados financieros, que viven felices en un mundo en el que la Fed retrasará la decisión de subir tasas mientras la economía se expande moderadamente pero los beneficios corporativos se están recuperando y podrían volver a crecer durante la segunda mitad del año.

De este modo, el S&P’s 500 llegó a cotizar hoy, en su cotización intradía, en los 2,177.09 pts, lo que significa un nuevo máximo histórico. Su récord histórico, al cierre, es del pasado viernes, en los 2,175.03 pts. El S&P’s 500 ha encadenado un mes de julio fabuloso, con las cuatro primeras semanas de sólidas ganancias y en esta cuarta, que podría cerrar prácticamente en tablas, pegado al récord del viernes pasado. Sólo en el mes de julio, el S&P’s 500 ha trepado un 3.6%, en tanto el Dow Jones ha avanzado un 2.8% y el Nasdaq un 6.6%. En el año, el S&P’s 500 asciende un 6.3%, el Dow Jones un 5.8% y el Nasdaq un 3.0%.

En consonancia con ese escenario de menor probabilidad de un alza de tasas por parte de la Fed, la tasa de 10 años del bono del Tesoro de Estados Unidos se deprime con fuerza. Hoy disminuye en 5 pbs  a los 1.45%, lo que lo vuelve a acercar a su mínimos histórico del pasado 8 de julio, los 1.36%. Durante toda esta semana, la curva de Estados Unidos se ha desplazado a la baja. Desde el viernes pasado, la tasa de 3 meses se ha reducido en 6 pbs a 0.26%, la de 2 años en 4 pbs a 0.66% y la de 10 años en 11 pbs a 1.45%, aplanándose aún más la curva de rendimientos.

A su vez, el dólar se ha depreciado respecto a un buen número de divisas: el yen japonés vuelve a ser el que más se ha fortalecido, al confirmarse que el banco de Japón no sería lo agresivo en su política monetaria como se esperaba. En esta semana, el yen ha trepado un 4.0%. también ha ganado terreno el rand sudafricano (+3.1%), la lira tujrca (+2.6%) o el euro (+1.9%). Sin embargo, el peso colombiano se ha hundido un 3.9% (hoy el banco central de Colombia aumentó la tasa de referencia en 25 pbs a 7.75%) el rublo ruso un 1.7% y el peso mexicano un 1.1%.

 

Por tanto, la Fed no se espera que suba tasas de momento, y menos en septiembre, en plena campaña presidencial. Y eso se nota en los mercados. 

Add comment


Security code
Refresh

Más Leídos

Indices

An error occured during parsing XML data. Please try again.

Hits en Llamadinero

104038 Hits

Nuestros Visitantes

Hoy483
Ayer2341
Esta Semana9543
Este Mes40104
Total3291979

22-03-2019

Visitantes ahora

Guests : 90 guests online Members : No members online

¡Bienvenido!

Te invitamos a darte de alta o acceder a nuestra red. Puedes hacerlo con tu cuenta de facebook. No utilizaremos tu nombre ni información personal en ningún caso.

  • ¿Olvidaste tu contraseña?
  • ¿Olvidaste tu nombre de usuario?
  • Crear una cuenta

Suscripción




¿Acepta HTML?
Terms and Condition