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¿De verdad la inflación no es tan preocupante?

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Con los buenos datos de la economía de Estados Unidos, que apuntan a una solida recuperación económica de mayor calidad, la Reserva Federal de Estados Unidos dio inicio este día el proceso del tapering. El cual, al haber estado ya decantado, y siendo de un ajuste más bien dovish (sólo 5,000 mmd en cada tipo de compra), no sorprendió a un mercado cuya curva de bonos antes de Bernanke ya había alcanzado el 2.8%, y cuyo capital termino por rotar hoy hacia la renta variable que flotaba entre las nubes.

 El cumulo de datos económicos que favorecen la decisión de los miembros de la FOMC puede resumirse con las variables siguientes:  

Sin embargo; pese al arcoiris de buenos datos que tiene EEUU últimamente, en esta terna hay una piedra que, por si fuera poco, es una de las piedras angulares de la Regla de Evans. La inflación, la cual ha crecido a un menor ritmo que su media anual desde inicios de 2012.

 

En sí, la marcha descendente de la inflación, es un fenómeno a nivel mundial se ha gestado desde 2011, obrando de manera oculta entre el concierto de buenos datos económicos.

Incluso para los países miembros de la OCDE, en octubre de 2013, la inflación media interanual se redujó a  1.3%, principalmente arrastrada por la desinflación observada en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, cuya contrapartida sólo pudo venir de Japón, quien ha logrado reanimar ligeramente su proceso inflacionario hacia un 1.1%, luego de tener una deflación en 2012 de -0.7% a/a.

 Estados Unidos, muy por el contrario, ha pasado de un proceso inflacionario de 2.1% en 2012, a  1.2% en la última lectura de noviembre, causado principalmente por la falta de dinamismo dentro del sector energético y de alimentos (el componente no subyacente), que ha terminado por deprimir el índice general de precios.

 

A noviembre, los precios de la energía se contrajeron en -1.0%, luego de que en octubre se cayesen hasta -1.7%. Esto se explica en mayor medida, porque el precio de la gasolina cayó 1.6%, luego de una severa contracción en octubre de 2.9 p.p., aunado a que el gas natural, del mismo modo, se contrajó en 1.8% registrando su quinto mes consecutivo en deflación.

La falta de dinamismo en el precio de las materias primas, también ha sido es un factor importante que impide un ajuste de los precios al alza. Fenómeno que se ha  acompañado de menores precios observados en el sector de electricidad y de manufactura, los cuales se han contraído de igual forma en cerca de 2 centésimas en el año.

 Esto redunda en que los precios al productor del sector industrial, tengan en estos momentos una ligera deflación a tasa anual de -0.1%,  acumulando en el año un alza de precios de 4.3 p.p, seis veces menos el nivel de inflación acumulada en 2012 (25.7%).

 De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, se prevé que el precio de los energéticos, tales como el petróleo, no experimenten una variación significativa al cierre de éste trimestre, y que su expansión siga siendo moderada para 2014, dado que se espera que la oferta de petróleo en países no pertenecientes  a la OPEP (como el petróleo no convencional de Estados Unidos) siga aumentando, lo que tiene de corolario disminuir los precios.

Buena parte de esta oferta de energía estadounidense, se sigue concentrando en el mercado local de dicho país, lo que ejerce presiones bajistas para el precio de referencia WTI, aunado a que algunas distorsiones en la oferta mundial, por los conflictos en Irak y Libia, terminan por favorecer el precio del Brent, lo que nuevamente incentiva que de exportar, los términos de intercambio empeoren para Estados Unidos y mejoren para Europa. Incentivo suficientemente árido para mantener la producción en terreno local, con el sesgo deflacionista que esto conlleva.

En suma, el componente no subyacente de la inflación, tiene poca cancha para poder salir adelante próximamente. De este modo, para que la inflación general coincida cabalmente con los pronósticos de la FOMC, el componente subyacente tendrá que hacer casi todo el trabajo.

Pero aquí también existe un serio problema. Gran parte de la desinflación se debe a las condiciones de debilidad económica que aún experimenta la demanda de Estados Unidos, la última cifra del consumo privado reveló que este se incrementó en 1.5%, por debajo del 1.8% registrado en el trimestre anterior, y siendo la expansión más débil desde el segundo trimestre de 2011.

Simultáneamente, la inversión fija también ha perdido dinamismo este año, al crecer 4.1% frente al 6.5% del segundo trimestre, desaceleración notoria en la parte no residencial. Por lo que si es necesario impulsar la demanda, para recuperar el ritmo de la inflación, las autoridades tendrían que estar dispuestas a seguir jugando rudamente.  Un escenario que tanto en la política fiscal, como en la política monetaria,  parece dejar de ser posible.

En el caso de la postura monetaria, si observamos las expansiones instrumentadas por la Fed, notaremos que la base monetaria ha crecido a noviembre 38.9% respecto a lo sumado en 2012, pero que la oferta monetaria (observada como M2), sólo ha registrado un crecimiento del 6.07%, incluso menor que lo observado durante el resto de 2012 y 2011, cuando la oferta crecía entre 7 y 9 por ciento.

 

Del lado fiscal, el gasto público también se ha visto bloqueado en el congreso, y es difícil esperar que exista una expansión notoria de este componente el próximo año. Al segundo trimestre de 2013, el gasto público fue casi neutro, y rozó el incremento de 0.2% tras venir de caída en 0.4% previamente.  Por tanto, nos estamos quedando sin cartas con las que jugar y asegurar el alza de precios.

En este sentido, no todas las velas están listas para despegar en este barco de recuperación económica, y si no tenemos el suficiente cuidado, el proceso de desinflación pude tornarse severo toda vez que desestima los proyectos de inversión, nubla la transmisión de la política monetaria (¿como incentivar crecimiento si la tasa real de interés empieza a crecer?), y encima, incrementa el valor real de los pasivos financieros en todas partes.  

Si el año cerrase a los niveles actuales, con una inflación en diciembre cercana al 1.5%, la inflación del año apenas alcanzaría el 1.4%. Un nivel no visto des de los año 50, cuando el monstruo inflacionario despertó a una magnitud cercana al 10%. ¿Qué detono este fenómeno? indudablemente la guerra de Corea.

Pero sin un horizonte bélico a la vista, para que los pronósticos de la Fed se cumplan, y en 2015 hayamos convergido a la meta inflacionaria, debe de ocurrir una de dos. O bien, las materias primas recomponen el sendero, en un entorno donde las apuestas de la Fed en el mercado irán en decremento, o  esperamos que de alguna forma la demanda en lo general se recupere más fuertemente de lo que estimamos.

Dado que la Fed es incapaz de generar inflación por el fenómeno de la "Trampa de liquidez" en la que vivimos (razón de que le incremento de la base monetaria no se traduzca en incrementos de la oferta monetaria), y a consecuencia de que en el congreso será difícil conseguir un gasto inflacionista, la única salida para puntalar la demanda, no es más que el componente externo, o sea, el comercio.

Y aquí se cuecen estas carnes, porque esto significa que salir del proceso desinflacionista tendrá que ser a nivel mundial, y no sólo por parte del amarre que logre la economía de Estados Unidos. Por tanto, si lo que espera la Fed es que la actividad económica empuje los precios hacia su meta, sin mayores estímulos, de implícito esta esperando que suceda lo mismo en el resto del orbe, y que la economía mundial se recupere. Esto, por optimista que pareciese, no es cosa sencilla de suceder, y habrá que mover muchos engranes para que la demanda global cobre impetú.

La inflación, es preocupante, porque no sabemos como generarla. Ya Japón desde el inicio del milenio se enfrentó a este problema y no ha podido salir del atolladero realmente, así que el argumento Bernkeniano para desestimar la relevancia del problema, mas menos, se puede sintetizar de la manera siguiente: "O todos coludos o todos... deflacionistas"

 

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